Si hay algo que me enerva la sangre es sufrir de un mal
servicio cuando el producto es magnífico, excelente y exquisito.
En un negocio de la localidad, decidí hacer una inversión para
mi cuerpo, ahora con esta onda de todo healthy me pareció una excelente idea
porque siempre consumo el producto y lo amo aparte de los buenos comentarios que había escuchado.
La muchacha que me atendió en un principio fue todo un
primor, los correos lo contestaban inmediatamente, todo iba de maravilla,
busque mi producto y todo siguió siendo genial.
Al terminar los mismos decidí que era algo que deseaba
implementar en mi vida diaria, por lo tanto solicite que me los trajeran a mi
oficina para así seguir ingiriendo esos líquidos llenos de toda la vitalidad
que mi cuerpo necesita y para que mi pareja los probara y se uniera a la onda healthy.
El martes que me tocaba recibir la mercancía fue un maldito
infierno mental. Me escribieron para verificar la dirección de mi trabajo, que
por cierto ya tenían esa información, luego llamo para confirmar si ya había salido
el pedido, que si no, que si si y en fin lo tuve que ir a buscar al local
porque no habían traído mi mercancía. Como le dije a ellos, mejor lo hubiera
buscado en un principio, deje de ir a unas citas esperando mis productos para
luego a las doce ir al local con ese tranque bello de medio día.
Muy apenados me
dijeron que uno de los productos seria por cuenta de la casa, después recibí
otra llamada diciéndome que todo seria por la casa etc. etc. y yo muy feliz y
contenta reserve mi pedido para esta semana del 10 de junio de 2013.
Si el martes de la semana pasada fue infernal, hoy fue peor
que cada uno de los escenarios de Dante en la divina comedia.
Una de las condiciones que me dijeron en un principio de este servicio era
que se podía hacer por transferencia, que me enviarían mi estado de cuenta, que
como era cliente tendría esos beneficios.
Hoy me llaman de recepción…
Beatriz aquí están tus jugos dicen que tienes que pagar un recargo porque no
estaba la plata, aparte no me llevaron la mercancía completa y obviamente llamo
para aclarar la situación.
No se preocupe señora
Beatriz, le enviaremos hoy el resto de lo solicitado y el estado de cuenta que pidió
(lo pedí para hacer la transferencia ya que estaba en la calle).
En la tarde me llaman de nuevo de mi trabajo, que la señora
estaba ahí, que tenía que pagar y que ahora eran 71.00 y yo disque WHATTTT? 71 dólares
de qué? Dígale que deje ese estado de cuenta ahí que yo llamare para verificar
que está pasando.
Llamo al dueño de la empresa y me dice que en efecto el
estado de cuenta esta correcto, el de la semana pasada y esta. Yo obviamente le
cuento lo que me dijeron la semana pasada y me dice
ES IMPOSIBLE QUE LE DEMOS LOS JUGOS GRATIS, ESTE ES UN
NEGOCIO.
Ya se imaginaran yo manejando, escuchando esas palabras tan
sublimes.
Señores, no es el hecho de que no me lo den gratis, es la
falta de seriedad en cómo se manejan.
Cuando llamo ahora nadie sabe nada.
Yo obviamente pague mis 71 dólares y cancele mi pedido de la
semana que venía.
En mi trabajo me dicen que la señora que me envió los jugos
era una irrespetuosa total y que como no
estaba la plata de los jugos se los llevo pero luego los regreso. Dicen que fue muy cómico. Ósea, con
todo esto hubiera preferido QUE SE LOS LLEVARA.
Sé que a muchos les ha debido pasar esto, como les decía en
un principio no importa cuán molesta este, cabreada y endemoniada., amo esos
productos y lamentablemente no tengo el tiempo para hacerlos yo misma así que seguiré
comprándolos, definitivamente no ahí, al menos que vaya yo misma a recogerlo o
los seguiré buscando en mi amado Deli. Pero que decepción. Yo que había empezado
mi lunes de una forma genial, ahora estoy de cabreada a triste porque de igual
forma le seguiré llenando sus bolsillos porque su producto son buenos, me gustan y me hacen sentir bien, pero su
servicio no es el mejor. Por lo menos no lo fue conmigo.
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