martes, 30 de septiembre de 2014

Hablar de sexo = sexavailable???


Se preguntarán el porqué de este título. Con todo lo que me he pasado en esta última semana, sería fatal que no me hubiera sentado a escribir sobre el tema.


Hace unas semanas empecé a seguir a una sexóloga panameña, que por cierto recomiendo que sigan, tiene buenos temas, cero tabú, muy precisa con sus post etc. Ustedes mis queridos Fans saben que uno de los temas que más toco en la Vida según Sofía es sobre sexo, relaciones, sociedad y todos los temas que nos convierte en seres humanos y obviamente una que otra tontería que se me ocurra y por supuesto sus entradas que muy amablemente me envían de vez en cuando para desahogarse y aportar en la página.

En fin, con cada comentario que hacía en la página de la sexologa, inmediatamente venia seguido de un friend request. Estoy segura que se preguntarán que era lo que comentaba para que esta ola de amigos masculinos que no conozco hayan imaginado que los iba a agregar en mi facebook sin conocerlos. En mi concepto nada del otro mundo, para ellos aparentemente la amistad de una experimentada sexual… ósea.

El sábado recibí un inbox de un susodicho en el que me pedía un favor. Como no lo conozco ni le pare bola, ya que como panameña que soy, sabía que esos mensajes no son para nada bueno y es mejor evitar. Hoy como a la una de la tarde recibo otro inbox de la misma persona, esta vez con dos fotos de su pene. Las sospechas fueron acertadas, nada bueno. Entonces me quede pensando por un momento viendo las fotos de su miembro que parecía como de un caballo, nada mi tipo para no decir otros adjetivos calificativos, y pensé ¿POR QUÉ CARAJOS TIENE ESTE MAN QUE MANDARME FOTOS DE SU PENE? SI LO QUE QUIERE ES QUE LE DIGAN QUE ESTA GRANDE, PUE SI LO ESTA, BONITO NO, PARA NADA E IGUAL PORQUE TIENE QUE ENVIAR UNA IMAGEN DE SUS PARTES A UNA TOTAL EXTRAÑA? FYI, luego me escribio nuevamente para decirme que porque no le había respondido. 

Este acontecimiento me tenía con la sangre hirviendo, yo sé que en la sociedad hay gente medio enfermita en algunos aspectos y muy ociosa pero no dejaba de darme vueltas en la cabeza lo siguiente: 


-EL hecho que tenga una opinión, en este caso específico sobre temas sexuales no significa por ningún lado que tenga que recibir ese tipo de fotos de desconocidos.

-El atrevimiento de esta persona ha confirmado que en mi País aun no hay una madurez para abarcar  estos temas. Definitivamente no son todos, algunas unidades. Como me decía un amigo hace poco  sobre el tema: "en este caso se ve lo bajo de las costumbres e idiosincrasia del hombre panameño".

-Estamos en el 2014, las mujeres no somos como antes, tenemos voz, somos independientes, somos trabajadoras, estudiadas, tenemos opinión EN TODOS LOS TEMAS, por lo tanto SI ME DA LA GANA DE OPINAR, RESPETA MI OPINION Y LIMITATE A ELLA.


-Por ahí algunos hombres machistas dicen que las mujeres que se ponen minifalda se buscan que las violen, que las toquen y les falten el respeto   porque en su maní de cerebro piensan para eso se las ponen, ¿Qué carajos les pasa? Ahora por opinar sobre temas sexuales, estoy diciendo que   puedes  faltarme el respeto o que me voy a acostar contigo o tengo que  ver tu  HORROROSO PENE? IGNORANTES.

Con este hecho menos me voy a callar la boca, Yo seguiré opinando en todo lo que desee opinar, y ahora con más ganas lucharé para que dejemos la mentalidad arcaica, para que no se juzguen a las personas por sus opiniones, para que exista más respeto entre nosotros y abramos la bendita mente.

Señores y señoras, estas prácticas de enviarse fotos o cybersex se hacen consensuadas, en su mayoría son conocidos.  No es nada malo, al contrario, hasta ayuda a revivir el fuego entre parejas, long distances, y si estas lejos de una relación coital también ayuda si te metes a un chat XXX, hasta con tus grubeos es entretenido y sensual, es una especie de forplay.
                                                                                                                    

Si este susodicho pensó que lo que estaba haciendo era algo fantástico, pues se equivoco de target totalmente. 



lunes, 15 de septiembre de 2014

Cougar or Milf

Hola amigos, hoy en una conversación me di cuenta de que a lo mejor muchas personas no saben o comprenden cuál es la diferencia entre una Cougar y una Milf. Por lo que decidí hacer una pequeña investigación al respecto. En lo personal ahora mismo no me consideraría cougar, me gusta los hombres un poco mayores que yo por el tema de la madurez intelectual, pero cuando sea madre definitivamente creo que sería una Milf obviamente si estuviera soltera.

COUGAR 

Cougar es una expresión del argot inglés para definir a las mujeres que buscan una pareja sensiblemente más joven. En el uso normal lingüístico significa "puma". Se establece un paralelismo con el mundo animal, es decir, con la caza de hombres más jóvenes (carne fresca) por parte de estas mujeres (depredadoras). 

Las cougars son mayores de 30 años y aventajan en más de 10 años a sus presas, llegando a diferencias mucho más notorias. 


MILF 

El acrónimo MILF, del inglés Mom I'd Like to Fuck (se traduce en la mayor parte de Hispanoamérica como MQMC, Mamá Que Me Cogería; en España como MQMF, Madre Que Me Follaría hace referencia a las mujeres que a una edad madura son sexualmente deseables. Normalmente una MILF se corresponde con cualquier mujer atractiva que, por su edad, podría ser la madre del que usa el término. Por ejemplo, para un joven de entre 20 y 25 años una MILF sería cualquier mujer sexualmente atractiva que se encuentre en el rango de edad de 40-55 años. Nótese que las películas que usan el término siempre muestran a mujeres maduras teniendo relaciones con hombres que por edad podrían ser sus hijos, que es lo que le da el sentido a la palabra "madre" que forma el acrónimo. Una mujer joven no se considera MILF aunque sea madre.


FUENTE
http://www.taringa.net/posts/noticias/18113248/Aprende-la-diferencia-entre-MILF-y-Cougar-Lince.html

sábado, 13 de septiembre de 2014

Un amante maduro


Yo no era virgen pero si muy inexperta, había llegado el momento de decidir que él sería el hombre que me enseñara algunos secretos que no conocía, de alguna manera era como hacer el amor por primera vez.

A mis escasos 20 años…y un poco más, estaba aun estudiando en la universidad, y había logrado conseguir un empleo. No estaba bien remunerada, pero yo me sentía orgullosa de tener la oportunidad de aprender algo nuevo.

Todo el mundo era mayor que yo, y yo quería estar a la altura. Siempre o casi siempre trataba de verme bien, lucía faldas y blusas, complementados con unos buenos zapatos altos para disimilar mi estatura y además para que mis curvas se realzaran.

Uno de los gerentes del grupo,  un hombre de apariencia seria y responsable, de unos 40 y tantos años, obviamente mucho mayor que yo, siempre impecablemente vestido, su pelo bien peinado y perfectamente afeitado, aprovechaba cualquier momento para cruzarse en mi camino o acudir a mi mesa disimulando cualquier escusa, para aprovechar y deleitarse mirando mi escote, mis piernas o lo que fuera.

Yo lo veía como algo normal, no soy una mujer voluptuosa pero siempre he despertado miradas y lujuria, aunque intentara disimularlo los ajustados vestidos aprisionaban mis curvas y todo se veía atractivo para la felina mirada de este enigmático hombre.

Había empezado hablándome de forma cariñosa, algo que no me molestaba en absoluto, pues lo veía como un gesto amable en una profesión en la que todos quieren pasar por encima de los otros, sin embargo, poco a poco sus palabras se fueron tornando en piropos, primero muy suaves del tipo “que guapa estas hoy”, “que bien te queda ese vestido”… para pasar a chatearme pequeñas obscenidades al celular, comentarios de fuerte carga erótica, y que si bien al principio me incomodaban, pasados unos días, producían escalofríos y una extraña sensación entre mis piernas.

Pasaban las semanas y sus palabras habían pasado a ser descripciones de lo que podría hacerme si yo quisiera, y mi entrepierna cada vez estaba más húmeda y caliente.

Nunca me habían interesado los hombres mayores, desde que me había desarrollado tenía varios muchachos que andaban a mí alrededor intentando que les hiciese caso, pero ninguno había logrado llamar mi intención,  y si bien había tenido algún noviete, no habíamos explorado el sexo como yo hubiera querido. Con ninguno de ellos me había sentido preparada para dar un paso más, no conseguían que deseara estar con ellos en el sentido más carnal y a plenitud. Sin embargo, este hombre maduro, solo con sus palabras, había logrado que deseara tenerlo en mi interior.

Un día, dimos el primer paso, comenzamos a frecuentar los principales parqueos de la ciudad, era todo erótico y medio salvaje, yo me dediqué a observarlo y lo que observaba me gustaba pero aun no estaba del todo decidida. Hasta que llego el primer contacto, lo fui a buscar a su casa y nos fuimos a un push porque tenía visita en su apartamento y no podíamos hacerlo allí. Llegamos al push y apenas me dio tiempo a reaccionar cuando su boca ya se había unido a la mía besándome con pasión y fuerza, respondí a su beso entrelazando mi lengua con la suya, no ofrecía ninguna resistencia, estaba dispuesta a entregarme a él. Noté una de sus manos apretando una de mis nalgas, con la otra recorrió mi pierna y metió su mano entre ellas, pasó sus dedos, notando mi humedad, me sonrió y comenzó a penetrarme de la forma mas primitiva y salvaje que haya conocido.

-Estás muy mojada y caliente, eso me gusta.-

Volvió a besarme y luego mordió mi  cuello, erizándome la piel, siguió bajando y agarró uno de mis senos para llevárselo a la boca, besándolo, jugando con mi pezón. Llevó su mano a mi sexo inició un movimiento circular sobre mi clítoris con su dedo, lo alternaba con suaves pellizcos sobre él, sus otros dedos se deslizaban por toda mi xuxa esparciendo los flujos que salían de mi interior.

Reaccione y lleve mi mano a su miembro, lo acaricié y logre sacarlo de la prisión de su pantalón y su bóxer. Sentía su dureza en mi mano, era un miembro enorme y caliente. Comencé una masturbación suave pero firme, aceleré el movimiento y comencé a chupárselo violentamente, mi cuerpo se estremecía y este hombre comenzó a poseerme con mucha fuerza.

Después tuvimos cientos de encuentros, le gustaba sacársela para dejarme admirar su miembro y luego mirándolo directamente a los ojos, sacaba la lengua y lamía la cabeza de su pene. El siempre gozaba con mis mamadas, indicándome que le gustaba, así que continuaba con la tarea, deslizaba mi lengua alrededor de su glande, pasándola por encima del agujerito, seguí bajando, lamiendo todo el tallo y hacia el recorrido al revés hasta llegar de nuevo al glande, esparcía mi saliva y su líquido pre-seminal por toda su pinga y la besaba suavemente, jugando con mi lengua sobre él, masajeaba sus testículos, acariciándolos con mi mano.

En sus ojos entrecerrados siempre podía notar el placer que le proporcionaba. Siempre era yo quien, poco a poco, o violentamente me metía su enorme verga en mi boca, dejando que notara como iba entrando. Cuando la tenia así casi del todo dentro, la rozaba con mi lengua y empezaba a mamársela cada vez más rápido, permitiendo que de cada embestida se metiese más hacia mi garganta, hasta que sentí como su cuerpo se tensaba, sus manos apretaban mi cara contra su entrepierna, y tres chorros de su delicioso semen salían directos hacia mi boca. Mantenía su pinga allí limpiándola con mi lengua, esperando a que se deshinchase, luego lo besaba.

Durante años mantuvimos una relación sexual sin igual, algunas veces eran sesiones normales y en otras mejoraba y me daba un placer enorme, era muy ocurrente y para nada aburrido sexualmente hablando. A veces teníamos hasta más de una sesión semanal. Un día decidí tomar el control de la situación, porque noté que se estaba enamorando y eso haría monótono nuestros encuentros sexuales, ya era hora, y quería sacar a relucir todo lo que me había enseñado así que un bien día decidí no ir mas a su apartamento aunque el siempre insistía e insistía sin saber que su insistencia lo alejaba mas y mas de mi.


Habría muchas anécdotas más que contar de este “Latin Grey” pero quedaran para una próxima sesión...

Roberto