sábado, 15 de febrero de 2014

Acabo de tener un déjà vu!


Sera que el título les parece familiar?  Les comparto esta Información del Déjà vu. Hace unos momentos me sucedió uno chateando con alguien a quien apenas estoy conociendo imagínense. En lo personal me pasa bastante seguido y es increíble que jamás me había dado por investigar más a fondo sobre estas experiencias que por cierto en más de una ocasión me han ayudado para no hacer alguna trastada. Esta información bastante completa la saque de nuestro amigo de wikipedia.

Déjà vu
Para otros usos de este término, véase Déjà vu (desambiguación).
Déjà vu (/deʒa vy/, en francés ‘ya visto’) o paramnesia es la experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación nueva. Este término fue acuñado por el investigador psíquico francés Émile Boirac (1851-1917) en su libro L'Avenir des sciences psychiques (‘El futuro de las ciencias psíquicas’), basado en un ensayo que escribió mientras estudiaba en la Universidad de Chicago.

Generalidades
La experiencia del déjà vu suele ir acompañada por una convincente sensación de familiaridad y también por una sensación de «sobrecogimiento», «extrañeza» o «rareza». La experiencia «previa» es con frecuencia atribuida a un sueño, aunque en algunos casos se da una firme sensación de que la experiencia «ocurrió auténticamente» en el pasado.
La experiencia de déjà vu parece ser muy común. En estudios formales, el 60% o más de la población afirma haberla experimentado al menos una vez. También se encuentran referencias a la experiencia de déjà vu en literatura del pasado, lo que indica que no es un fenómeno nuevo. Ha sido extremadamente difícil invocar la experiencia del déjà vu en el laboratorio, por lo que se han realizado pocos estudios científicos. Recientemente, los investigadores han hallado formas de recrear esta sensación usando hipnosis.

Tipos de déjà vu
Según Arthur Funkhouser hay tres tipos principales de déjà vu:
Déjà vécu
Normalmente traducido como ‘ya vivido’ o ‘ya experimentado’, el déjà vécu se describe en una cita de Dickens:
Todos tenemos alguna experiencia de la sensación, que nos viene ocasionalmente, de que lo que estamos diciendo o haciendo ya lo hemos dicho y hecho antes, en una época remota; de haber estado rodeados, hace tiempo, por las mismas caras, objetos y circunstancias; de que sabemos perfectamente lo que diremos a continuación, ¡como si de pronto lo recordásemos
Cuando la mayoría de la gente habla de déjà vu lo que realmente experimentan es un déjà vécu. Las encuestas han revelado que hasta el 70% de la población ha tenido estas experiencias, normalmente en edades de 15 a 25 años, cuando la mente aún está sujeta a advertir el cambio en el entorno. La experiencia suele estar relacionada con un suceso muy banal, pero es tan impactante que se recuerda durante años.
El déjà vécu alude a una experiencia que incluye más que la simple vista, por lo que etiquetarla como déjà vu suele ser inexacto. La sensación incluye una gran cantidad de detalles, percibiéndose que todo es exactamente como fue antes.
Más recientemente, el término déjà vécu ha sido usado para describir sentimientos muy intensos y persistentes de un tipo de déjà vu, que suceden como parte de un desorden de memoria.
Déjà senti[
Este fenómeno alude a algo ‘ya sentido’. A diferencia de la precognición implícita al déjà vécu, el déjà senti es primordial o incluso exclusivamente un suceso mental, carece de aspectos precognitivos y rara vez permanece en la memoria de la persona que lo experimenta.
El Dr. John Hughlings registró las palabras de uno de sus pacientes que sufría epilepsia del lóbulo temporal o psicomotora en un ensayo de 1889:
Lo que ocupa la atención es lo que la ha ocupado antes, y de hecho ha sido familiar, pero ha estado olvidado durante un tiempo y ahora se recupera con una leve sensación de satisfacción como si se hubiese estado buscando. ... Al mismo tiempo, o ... más exactamente en una secuencia inmediata, advierto sutilmente que el recuerdo es ficticio y mi estado anormal. El recuerdo siempre empieza gracias a la voz de otra persona o a mi propio pensamiento verbalizado o a lo que estoy leyendo o verbalizando mentalmente, y creo que durante el estado anormal suelo verbalizar alguna frase de simple reconocimiento como «Ah, sí: ya veo» o «Por supuesto, ya recuerdo», pero un minuto o dos después no puedo recordar ni las palabras ni el pensamiento verbalizado que dio lugar al recuerdo. Sólo hallo la fuerte sensación de que se parecen a lo que he sentido antes bajo parecidas condiciones anormales.
Al igual que el paciente del Dr.John Hughlings, algunos epilépticos del lóbulo temporal pueden experimentar este fenómeno.
Déjà visité
El déjà visité, que se traduce como ‘ya visitado’, es una experiencia menos frecuente que implica el extraño conocimiento de un lugar nuevo. Aquí uno puede saber encontrar el camino por una ciudad o lugar nuevo sabiendo al mismo tiempo que no puede ser posible.
Se han invocado a los sueños, la reencarnación e incluso el viaje extracorporal como explicaciones a este fenómeno. Además, algunos sugieren que leer una descripción detallada de un lugar puede desembocar en este sentimiento cuando más tarde se visita. Dos ejemplos famosos de tales situaciones son descritos por Nathaniel Hawthorne en su libro Our Old Home y Sir Walter Scott en Guy Mannering.Hawthorne reconocía las ruinas de un castillo en Inglaterra y más tarde era capaz de rastrear el origen de la sensación a una obra escrita sobre el castillo por Alexander Pope doscientos años antes.
C. G. Jung publicó un relato de un déjà visité en su ensayo de 1952 Sobre sincronicidad.
Para poder distinguir el déjà visité del déjà vécu es importante identificar la fuente de la sensación. El déjà vécu está relacionado con las ocurrencias y procesos temporales, mientras el déjà visité tiene más que ver con la geografía y las relaciones espaciales.

Investigación científica
En los últimos años el déjà vu ha sido sometido a seria investigación psicológica y neurofisiológica. Su explicación más plausible es que el déjà vu no es un acto de «precognición» o «profecía» sino más bien una anomalía de la memoria: la impresión de que una experiencia está «siendo recordada». Esta explicación se ve corroborada por el hecho de que en la mayoría de los casos la sensación de «recuerdo» en el momento es fuerte, pero las circunstancias de la experiencia «previa» (cuándo, dónde y cómo ésta ocurrió) resultan bastante inciertas. Asimismo, a medida que el tiempo pasa, los sujetos pueden exhibir un fuerte recuerdo de haber sufrido la «perturbadora» experiencia de déjà vu en sí misma, pero ningún recuerdo de los sucesos o circunstancias específicas que estaban «rememorando» cuando tuvieron dicha experiencia. En particular, puede ser el resultado de un solapamiento entre los sistemas neurológicos responsables de la memoria a corto plazo (sucesos que se perciben como pertenecientes al presente) y los responsables de la memoria a largo plazo (sucesos que se perciben como pertenecientes al pasado). Muchos teóricos creen que la anomalía de la memoria sucede cuando la mente consciente tiene un ligero retraso en la recepción de las entradas perceptivas. En otras palabras, la mente inconsciente percibe el entorno antes que la mente consciente. Esto provoca que la propia conciencia perciba algo que ya está en la memoria, incluso a pesar de que lo esté sólo un instante de diferencia con la percepción.

Relaciones con trastornos
Se ha encontrado una correlación clínica entre la experiencia de déjà vu y trastornos tales como la esquizofrenia y la ansiedad y la probabilidad de sufrirla se incrementa considerablemente en sujetos que están en tales condiciones. Sin embargo, la asociación patológica más fuerte del déjà vu es con la epilepsia del lóbulo temporal. Esta correlación ha llevado a algunos investigadores a especular que la experiencia de déjà vu es posiblemente una anomalía neurológica relacionada con descargas eléctricas indebidas en el cerebro. Así como la mayoría de la gente sufre un episodio epiléptico leve (es decir, no patológico) regularmente -por ejemplo, la repentina «sacudida» que ocurre con frecuencia justo antes de caer dormido o sacudida hipnagógica-, se ha conjeturado que una (leve) aberración neurológica similar ocurre en la experiencia de déjà vu, dando como resultado una sensación de memoria errónea.

Farmacología
Se ha informado que ciertas drogas incrementan las posibilidades de experimentar un déjà vu. Algunos fármacos, cuando se combinan, también provocan déjà vu. Taiminen y Jääskeläinen (2001) informaron del caso de un hombre por lo demás sano que empezó a experimentar intensas sensaciones de déjà vu recurrentes cuando tomaba amantadina y fenilpropanolamina para aliviar los síntomas de la gripe. Encontró la experiencia tan interesante que completó el tratamiento e informó a los psicológos, quienes lo recogieron. Debido a la acción dopaminérgica de los fármacos y los hallazgos previos de estimulación por electrodos del cerebro (por ejemplo, Bancaud, Brunet-Bourgin, Chauvel y Halgren, 1994) Taiminen y Jääskeläinen especulan que el déjà vu sucede como resultado de la acción hiperdopaminérgica en la zonas mesial y temporal del cerebro.

Explicaciones basadas en la memoria
Teorías neuronales
A finales del siglo XIX y principios del XX, era ampliamente considerado que el déjà vu podía ser causado por lapsos temporales en la sinapsis neuronal. Se pensaba que este lapso llevaba al cerebro a creer que estaba sufriendo un estímulo por segunda vez, cuando de hecho, estaba simplemente reexperimentando el mismo evento de una fuente ligeramente retardada. Existe un gran número de variaciones de esta teoría, con fallos en la comunicación de los dos hemisferios del cerebro y una sinapsis neuronal anormalmente rápida como explicaciones de la sensación. Tal vez la teoría neuronal mayoritariamente aceptada es la teoría de retraso en el recorrido óptico, que explica el déjà vu como el producto de una entrada óptica retardada de un ojo.

Investigación no científica
Parapsicología
El déjà vu se asocia con la precognición, la clarividencia o las percepciones extrasensoriales, y se lo cita frecuentemente como evidencia de aptitudes «psíquicas» en la población en general. Explicaciones no científicas atribuyen la experiencia a la profecía, las visiones (como las recibidas en sueños) o recuerdos de una vida anterior.

Sueños
Sostienen algunos que el déjà vu es la memoria de los sueños. Aunque la mayoría de los sueños nunca son recordados, una persona que duerme puede presentar un gran despliegue de actividad en zonas cerebrales relacionadas con el proceso de la memoria de largo plazo. Se ha especulado que los sueños "leen" directamente de la memoria de largo plazo, soslayando la memoria a corto plazo.
En este caso, el déjà vu pudiera ser una memoria de sueños olvidados con elementos comunes a la experiencia que se vive en el estado de vigilia. El déjà vu se da en los sueños muchas veces porque el cerebro está informando de algo que piensa, pero no lo piensa conscientemente y simplemente advierte. También están generados los déjà vu por ideas que provienen del instinto (por ejemplo, en sueños durante la adolescencia alguien puede soñar con hacer el amor), cuando esa situación se presenta, ya que las situaciones se suceden nuevamente en la vida muchas veces, se está preparado porque están almacenadas en el recuerdo, aunque nunca hayan sucedido y sean sólo una ideación inconsciente.

Fenómenos relacionados
Jamais vu
Jamais vu (‘nunca visto’): es no recordar explícitamente haber visto algo antes. La persona sabe que ha ocurrido antes, pero la experiencia le resulta extraña.
Presque vu
Presque vu (‘casi visto’): es casi recordar algo, pero sin llegar a hacerlo. Éste es el sentimiento de tenerlo «en la punta de la lengua».
Es mencionado habitualmente por personas que sufren de epilepsia u otras enfermedades relacionadas con ataques cerebrales.
L'esprit de l'escalier
L'esprit de l'escalier es una expresión francesa que describe la sensación que tenemos cuando nos viene a la cabeza, demasiado tarde, la acción que deberíamos haber tomado.


Un poco sobre el Psicoanalisis

El psicoanalisis

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1ª Definición:
El psicoanálisis es una práctica de la palabra, un pacto entre dos. Esa práctica de la palabra viene de la antigüedad griega. Lain Entralgo en su texto, “La curación por la palabra en la antigüedad clásica”, habla del ensalmo, la plegaria y la palabra bella y sugestiva que producirá en el sujeto que la oye una armonía del alma. Para el psicoanálisis no se trata de seducción, sino que esa práctica se encuadra en la sesión analítica en donde se reúnen el analista y el analizánte en una sesión de duración variable según la práctica lacaniana, con una única regla “diga lo que se ocurra”.

2º ¿Por qué una persona hace una demanda de análisis?
Siempre porque algo de su vida no funciona y le hace sufrir, puede ser el trabajo, la pareja, los hijos, en definitiva, es el vínculo social, el vínculo con el otro lo que nos hace sufrir. Y lo que el individuo trae en un primer momento a la sesión analítica para la escucha del analista.

3º El sujeto habla de sus síntomas, de los que puede decir y le duelen, y el dolor de lo que no puede decir, y en este punto recordando a Gustavo Dessal quiero explicar, brevemente, el término síntoma. Proviene de la terminología médica y el psicoanálisis se apodera de él para referirse en principio a trastornos que no tienen una base orgánica. Freud utilizó el término en el sentido que hemos dicho pero apunta aún más allá del mero trastorno en la línea de lo que el síntoma dicho por el paciente pone de manifiesto. Para Lacan, el síntoma es lo que lleva al sujeto a pedir de un análisis para desembarazarse de él. Lacan en el Congreso de Estrasburgo en 1968 al comparar psicoanálisis y psicoterapia dijo textualmente: “Si hay psicoanálisis es porque el síntoma lejos de su naturaleza mentirosa (como se venía diciendo), es de naturaleza verídica”.

Posteriormente, J.-A. Miller afirma que el abordaje del síntoma en Lacan se sitúa entre algo que miente y algo que no puede engañar (real).

El síntoma no está para ser domesticado como pretende la psicoterapia, sino para extraer de él algo de la verdad del sujeto en análisis.

La clínica analítica, como señaló Miguel Bassols, empieza a ser algo extraño en los tiempos de la psicoterapia. La clínica analítica no tiene DSMIV, con todas sus clasificaciones de síndromes, no tiene protocolos, ni sistemas de evaluación. En un tiempo en que todo se mide, la clínica analítica no tiene estándares para todos, es una clínica del uno por uno y eso implica que para cada sujeto particular hay alguien -el analista- que escucha también de un modo particular y siguiendo a Freud procurando olvidar los saberes adquiridos.

Siguiendo a Gustavo Dessal, los síntomas deben de escucharse en el mundo en que se desarrollan, por eso los síntomas cambian como la cultura cambia. El tiempo actual en nuestro mundo desarrollado es un tiempo extraño para el sujeto -no habla del individuo- elidido de todos los discursos, excepto del universitario, tiempos de miedo e inseguridades.

Freud en un texto de 1938 señala que la razón ha abandonado al ser humano y como anuncia Jacques Lacan, en una de sus primeras obras “Los complejos familiares” de 1938, el Otro carece de consistencia y la imagen paterna se ha difuminado, todo aboca a un mundo más brutal y en la clínica del caso a caso (psicoanálisis) ¿qué vendrá a sustituir la función de la castración?

La mundialización ha cambiado las reglas del juego social, o sea, los vínculos sociales que crean los humanos para entenderse mínimamente. Los individuos son pequeñas máquinas de goce, la máxima aspiración de los seres hablantes es el derecho a gozar en libertad, concepto éste convertido casi en delirio para el hombre actual. La persona que viene a análisis tiene que creer (consentir) que el síntoma no está para ser curado sino para hablar de él, para decir algo de su verdad de ser.

Cuando esa verdad produce efectos en el analizánte, algo se modifica en su relación a él mismo y a su entorno indicando que algo de su inconsciente se mueve y remueve el síntoma.

4º Pero ¿qué es el inconsciente? El analizánte no sabe de aquello que está en el origen de sus síntomas, él se limita a soportarlos. En principio no quiere saber nada de la castración, nada de que no hay que saber sobre lo sexual. Esta es, básicamente, la visión de Jacques Lacan.

En Freud y Lacan hay una diferencia sobre el concepto de inconsciente: para Freud el inconsciente está formado por todo aquello que ha sido separado de la conciencia por la represión. En su primera tópica, la estructura psíquica está formada por consciente, preconsciente e inconsciente, en la segunda, por ello, yo y superyó.

Para J. Lacan el inconsciente en un primer momento de su enseñanza está estructurado como un lenguaje y se rige por las leyes del lenguaje y sus propiedades. La más clara evidencia de la sustancia del inconsciente es cuando un lapsus irrumpe en el discurso con su efecto sorpresa, poniendo de manifiesto algo de la verdad del ser hablante. Las formaciones del inconsciente, sueños, actos fallidos, lapsus, van revelando algo del ser de verdad del hablante. Lacan añade que el sujeto está dividido por su propio discurso.

Para Lacan pues hay una doble división, una debida a la incidencia del significante en el deseo y la división debida a la pulsión sexual que incide en la represión.

5º La interpretación: distintas formas de interpretar en Freud y Lacan, porque parten como hemos dicho de dos concepciones algo distintas del inconsciente.

Para Freud interpretar es develar, descifrar, descubrir lo reprimido que se atisba a través del sueño, del lapsus, del equívoco y traerlo a la conciencia. Esta acción interpretativa ya tendría un cierto valor curativo, aunque Freud desde el inicio de sus enseñanzas siempre previno a los analistas del “furor curandis”, puesto que, como hemos dicho antes, si se domestica el síntoma, la verdad queda olvidada.

Para Lacan, la interpretación no debe dar sentido a los síntomas y sufrimientos del sujeto, sino devolver al analizánte algo del sin-sentido a través de un significante enigmático para el sujeto. La interpretación se dirige a la causa del deseo atrapado en las palabras. Esta interpretación puede darse en forma de puntuación, alusión, enigma, equívoco.

Lacan va evolucionando en su teorización de la práctica clínica. Estas dos formas de interpretar parten, como hemos señalado, de dos teorizaciones del inconsciente, pero tanto Freud como Lacan coinciden en responsabilizar al sujeto de aquello que le acontece.

La relación con el inconsciente del analista y el analizánte no es la misma, el analista debe estar analizado o en análisis, y ya debe haber hecho un recorrido y ha podido aislar algo de su deseo de analista y desembarazarse de identificaciones. El analista interpreta en alguna de las formas que hemos dicho antes y el analizánte interpreta la interpretación, obligado a ello por lo ambiguo y enigmático que para él resulta lo que le devuelve el analista; pero con la interpretación algo de su inconsciente se pone a funcionar en forma de sueños, lapsus o actos. La interpretación, en definitiva, intenta mover, molestar la defensa.

6º La transferencia: Freud la definió como amor: amor engañoso, ilusiorio, transferir al analista las cargas del sujeto. Lacan lo definió como la atribución de saber al analista.

Bibliografía:

-. Revista Lapsus nº 4, reseña del libro de Lain Entralgo “La curación por la palabra en la antigüedad clásica” realizada por Adolfo Santamaría analista de la ELP.

-. Jacques Lacan “Los complejos familiares” Escritos ed Siglo XXI. Buenos Aires

-. Jacques Lacan “Función y Campo de la Palabra en Psicoanálisis”. Escritos ed Siglo XXI Buenos Aires

-. Sigmund Freud “Compendio de Psicoanálisis”. Obras Completas ed Biblioteca Nueva Madrid año 1938

-. Blog de la ELP “Por una política del síntoma” Llevar al sujeto hasta su división más próxima, por Miquel Bassols.

* Conferencia dictada en el Espacio “La didáctica de los Principios del Acto Analítico”, en la Sede de la Comunidad de Valencia de la ELP

FUENTE: Escuela Lacaniana psicoanalitica de España