Personalmente
no soy muy dada a las citas rápidas y acostones momentáneos producidos por el
efecto de una noche de alcohol. No porque sea puritana y crea que hay un
componente maléfico en esta práctica, tradicionalmente abrazada abiertamente
por los hombres y criticada enormemente en las mujeres, es más bien porque soy
una mujer que me gusta ser cortejada, en buen panameño a mi me gusta que me levanten, que tengan
un poco de trabajo antes de llegar a probar lo que desean. No necesariamente
porque quiero una relación, tal vez sea algo pasajero y placentero pero el
cortejo me parece aun más entretenido que el acto en sí.
Creo además
que siempre es necesario de más de un encuentro en el colchón (en el baño,
la sala o donde sea) para realmente sentir el placer que merecemos.
Las mujeres somos diferentes hasta para eso, el hombre tiene sexo por descarga, la mujer por placer puro y realmente no estoy tan segura que en una noche rápida y fácil ese placer se pueda lograr.
Las mujeres somos diferentes hasta para eso, el hombre tiene sexo por descarga, la mujer por placer puro y realmente no estoy tan segura que en una noche rápida y fácil ese placer se pueda lograr.
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