jueves, 6 de febrero de 2014

One Night Stand By E.T.A. (punto de vista femenino)



Personalmente no soy muy dada a las citas rápidas y acostones momentáneos producidos por el efecto de una noche de alcohol. No porque sea puritana y crea que hay un componente maléfico en esta práctica, tradicionalmente abrazada abiertamente por los hombres y criticada enormemente en las mujeres, es más bien porque soy una mujer que me gusta ser cortejada, en buen panameño a mi me gusta que me levanten, que tengan un poco de trabajo antes de llegar a probar lo que desean. No necesariamente porque quiero una relación, tal vez sea algo pasajero y placentero pero el cortejo me parece aun más entretenido que el acto en sí.


Por el otro lado he tenido algún resbalón de los cuales no me he llevado nada para recordar, porque si bien en una noche ambos pueden estar llenos de pasión, también están probablemente  abrumados de  alcohol y alguna que otra sustancia, que no asegura una buena sesión. 



Creo además que siempre es necesario de más de un encuentro en el colchón (en el baño, la sala o donde sea) para realmente sentir el placer que merecemos. 



Las mujeres somos diferentes hasta para eso, el hombre tiene sexo por descarga, la mujer por placer puro y realmente no estoy tan segura que en una noche rápida y fácil ese placer se pueda lograr.




Me encanta el coqueteo, me gustan las miradas y los juegos, me parece divertido tener ese poder de decidir si comerte el pastel o no en la hora de la clase o esperar hasta el recreo, pero estamos en una sociedad de consumo rápido, nada toma tiempo, ni trabajo y esto se ve reflejado en la forma de relacionarnos, todo lo queremos ya, ahora mismo, placer instantáneo!   No hay nada malo en satisfacerlo rápidamente, solo que en mi caso personal, me lo disfruto como si me comiera un chocolate amargo, por pedazos, en diferentes momentos, hasta que logro terminar con el paquete y voy al super y consigo uno nuevo y mejor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario