martes, 9 de diciembre de 2014

Deseo Orgásmico

Cuál sería el adjetivo perfecto para describir que no has podido llegar al orgasmo con una persona que te gusta? Que lo intentaste, te dejaste llevar, sentiste todo pero esa persona no te llevo al clímax. Había química, era delicioso se sentía el deseo pero en los momentos precisos todo eso no importaba porque se iba por la borda.

Sé que muchas mujeres piensan que con la práctica todo se puede arreglar, las cosas van mejorando, hay más compenetración, los cuerpos se conocen más, entonces les pregunto: ¿será que la práctica demoraba tanto que esa frase la práctica hace al maestro no se cumplió?  O simplemente era más la arrechera y el hombre era un polvo superficial, no como se esperaba. Expectativas, malditas expectativas.

En cada encuentro esperaba una especie de masacre sexual, en la que me recorriera toda la habitación, me estrellaran a la pared, rompieran la ropa y que en momentos el salvajismo se convirtiera en ternura momentánea y luego catamplum, digo al fin y al cabo éramos amantes.

No puedo decir que no lo disfrute, sería mentira decir eso. Siempre busque más, ese hombre me encantaba y sé que era recíproco.

El tiempo se volvió más tiempo, la distancia se hizo más evidente, los encuentros  cesaron pero la esperanza de tener otro encuentro para llegar al orgasmo real y no fingido para no golpear el ego masculino simplemente… desapareció.

Otros amantes vinieron, en los que he disfrutado todo y cada uno de los encuentros, orgasmos tan intensos que no podíamos dejar de tener nuestros momentos de esparcimiento, sin embargo aun pienso en ese hombre que con sus manos mágicas me hacia disfrutar, sentir pero que nunca pude gritar de verdad, con éxtasis y fervor la melodía de esa sinfonía de placer llamado orgasmo.

Supongo después de escribir todo esto los adjetivos que puedo usar para describir esa experiencia serian miles y no me sale ninguno. Aun siento que debo lograrlo, como mujer y él como hombre debemos finiquitar este asunto.

“La esperanza no se me quitará de la cabeza, no lo forzaré,  sé que llegará.”

Quiero pensar que él siente lo mismo y que en el momento menos pensado caeremos nuevamente en la tentación y lo disfrutaremos por completo, entonces al final cantare alabanzas gritadas dejándome totalmente inservible por los tremendos orgasmos que me hará tener.

Así, sólo así ya no tendré que pensar más en él, y  cada uno seguirá su camino.

La insaciable.




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