Cuál sería el adjetivo perfecto
para describir que no has podido llegar al orgasmo con una persona que te
gusta? Que lo intentaste, te dejaste llevar, sentiste todo pero esa persona no
te llevo al clímax. Había química, era delicioso se sentía el deseo pero en los
momentos precisos todo eso no importaba porque se iba por la borda.
Sé que muchas mujeres piensan que
con la práctica todo se puede arreglar, las cosas van mejorando, hay más compenetración,
los cuerpos se conocen más, entonces les pregunto: ¿será que la práctica
demoraba tanto que esa frase la práctica hace al maestro no se cumplió? O simplemente era más la arrechera y el hombre
era un polvo superficial, no como se esperaba. Expectativas, malditas expectativas.
En cada encuentro esperaba una
especie de masacre sexual, en la que me recorriera toda la habitación, me
estrellaran a la pared, rompieran la ropa y que en momentos el salvajismo se
convirtiera en ternura momentánea y luego catamplum, digo al fin y al cabo éramos
amantes.
No puedo decir que no lo disfrute,
sería mentira decir eso. Siempre busque más, ese hombre me encantaba y sé que
era recíproco.
El tiempo se volvió más tiempo,
la distancia se hizo más evidente, los encuentros cesaron pero la esperanza de tener otro
encuentro para llegar al orgasmo real y no fingido para no golpear el ego
masculino simplemente… desapareció.
Otros amantes vinieron, en los
que he disfrutado todo y cada uno de los encuentros, orgasmos tan intensos que
no podíamos dejar de tener nuestros momentos de esparcimiento, sin embargo aun
pienso en ese hombre que con sus manos mágicas me hacia disfrutar, sentir pero
que nunca pude gritar de verdad, con éxtasis y fervor la melodía de esa sinfonía
de placer llamado orgasmo.
Supongo después de escribir todo
esto los adjetivos que puedo usar para describir esa experiencia serian miles y
no me sale ninguno. Aun siento que debo lograrlo, como mujer y él como hombre debemos
finiquitar este asunto.
“La esperanza no se
me quitará de la cabeza, no lo forzaré,
sé que llegará.”
Quiero pensar que él siente lo mismo y que en el momento menos pensado caeremos nuevamente en la tentación y lo disfrutaremos por completo, entonces al final cantare alabanzas gritadas dejándome totalmente inservible por los tremendos orgasmos que me hará tener.
Así, sólo así ya no tendré que
pensar más en él, y cada uno seguirá su
camino.
La insaciable.
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